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By veronicaquezadam
October 7, 2016

An English translation of this interview follows below.

Armando Pensado caminaba las calles de Morelia, en el estado mexicano de Michoacán, en busca de un empleo. Manejaba bien las computadoras y soñaba con conseguir un trabajo como ingeniero de software. El año era 1998, y “era la época de los dotcoms, y estaban buscando gente por todo el mundo para desarrollar ideas”, recuerda Armando, quien presentía que esa era una industria que crecería.

Siguiendo esa corazonada, empezó a buscar oportunidades en otras ciudades de México como Monterrey y Guadalajara. En esa búsqueda, encontró una empresa que necesitaba programadores para trabajar en Chicago. Mudarse a Estados Unidos sería un cambio enorme para Armando y su familia, pero la idea lo emocionaba. “Lo que ofrecía Estados Unidos en esa industria, en México no existía siquiera”. Pero, claro, la que tenía la última palabra era su esposa, Thelma Pensado. “Sí, vamos a hacerlo, se trata de tu desarrollo”, le dijo esta.

En el video, abajo, podrás ver la historia de la familia Pensado.

El matrimonio empacó sus maletas y, junto a sus dos hijos, emprendió el camino hacia el Norte. Después de un tiempo en Chicago, la familia se mudó a Santa Ana, CA. La idea era que ellos a la larga regresarían a México para reunirse con el resto de su familia, pero sus hijos se acostumbraron a vivir en este país y ese regreso se hizo difícil.

Así empezó la búsqueda de Armando y Thelma por un hogar permanente donde criar a sus hijos. Cuando le echaron el ojo a Irvine, fue algo como amor a primera vista. “Tenía un sistema escolar excelente, era una ciudad muy progresista, nueva, segura y orientada a las familias”, dijo Armando. “Permitió que nuestros muchachos crecieran sin mayores problemas o riesgos”. Y vaya que sí es segura. De hecho, en los últimos 11 años y pico, la Oficina Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés) ha nombrado a Irvine como unas de las ciudades más seguras del país.

Irvine es la ciudad #20 en nuestra lista de Los Mejores Lugares Para Vivir del 2016 y la #2 en el estado de California, detrás de Eastvale. Con más de 200,000 empleos disponibles en la ciudad, Irvine tiene casi tantos puestos como residentes. El mayor empleador es la Universidad de California, Irvine. Pero aun con un mercado laboral tan favorable, es difícil poder comprar una casa ahí ya que estas están entre las más caras en el condado Orange. Una vivienda familiar cuesta por lo menos $750,000, pero la mayoría exceden el millón de dólares.

Si bien Irvine no tiene un centro típico, sí cuenta con el Irvine Spectrum Center, un centro comercial con más de 100 restaurantes, tiendas, un cine y hasta una rueda de la fortuna.

Sin duda, la ciudad tiene mucho que ofrecer, pero la distancia entre Irvine y México le pesa a la familia Pensado. “Nada más somos nosotros aquí, no tenemos familiares en Estados Unidos”, dice Thelma. Mantener los lazos familiares es algo sumamente importante no solo para la familia Pensado, sino también para muchos mexicanos y personas de otras culturas. Armando admite que vivir lejos del resto de su familia no ha sido fácil. “El hecho de poner tierra de por medio con la familia, no porque queramos, sino porque había que venir acá, definitivamente es uno de los costos más altos de vivir en Estados Unidos”.

En ese particular, la familia Pensado no está sola. Casi el 40 por ciento de los residentes de Irvine son de ascendencia asiática, casi 10 por ciento son hispanos y casi 2 por ciento son afroamericanos, de acuerdo con el sitio web de la Ciudad de Irvine. “Gracias a la diversidad que existe en esta zona, hay acceso a comida mexicana, a gente que habla español. Entonces tenemos acceso a un poco de México aquí”, afirma Thelma. A pesar de que la familia no tiene planes de irse de Irvine, Armando y Thelma aseguran que si sus hijos, hoy de 26 y 23 años, se trasladasen a otra ciudad, ellos los seguirían para estar cerca y darles una mano cuando tengan sus propias familias.

Editado por Maria Morales de People en Español.


Armando Pensado walked the streets of Morelia, in the Mexican state of Michoacán, in search of a job. He was skilled with computers and dreamed of landing a job as a software engineer. It was 1998, the “period of the dotcoms,” he says, and Internet companies were looking for people across the world to develop ideas. Pensado felt that the industry would continue to grow.

Following his heart, he started to look for job opportunities in other big Mexican cities like Monterrey and Guadalajara. In his search, he found a company that needed programmers to work in Chicago. Moving to the U.S. would be a huge change for Pensado and his family, but the idea excited him. “What the United States offered in that industry didn’t even exist in Mexico yet,” he recalls. But it was his wife, Thelma Pensado, who had the final say. “Yes, we’ll do it,” she told him. “It’s about your development.”

They packed their bags and, along with their two sons, started the journey north. After some time in Chicago, the family moved to Santa Ana, Calif. Armando and Thelma planned to return to Mexico eventually, to reunite with extended family, but their sons were familiar with life in the U.S., and moving back became difficult.

So the couple began a search for a permanent home in which to raise their sons. When they laid eyes on Irvine, it was love at first sight. “It had an excellent school system; it was a very progressive city — new, safe, and family-oriented,” Armando Pensado says. “It allowed our sons to grow without any major problems or risks.” Safety was a huge plus: For 11 years and counting, the FBI has named Irvine one of the safest cities in the country.

Irvine is #20 on Money’s 2016 Best Places to Live list and #2 in California, behind Eastvale. The city has more than 200,000 jobs — nearly as many as it does residents. The largest employer in town is the University of California, Irvine.

Even with such a favorable job market, it’s difficult to buy a house in Irvine, which is one of the most expensive cities in Orange County. A single-family starter home costs around $750,000, but many houses are over $1 million.

And while Irvine lacks a typical downtown area, it makes up for it with the Irvine Spectrum Center, a shopping hub with more than 100 stores, restaurants, a movie theater, and even a ferris wheel.

Even so, the distance between Irvine and Mexico weighs on the Pensado family. “It’s just us over here,” Thelma Pensado says. “We don’t have family here in the U.S.” Maintaining family ties is of huge importance, not only to the Pensado family but to many other immigrants, from Mexico elsewhere. Living far away from the rest of his extended family has not been easy, Armando Pensado says: “The act of putting land between your family, not because we want to, but because we had to come over here, is definitely one of the highest costs of living in the United States.”

Irvine’s cultural mix makes it easier to fit in, Thelma Pensado says. “Thanks to the diversity that exists in this area, there’s access to Mexican food, to people who speak Spanish,” she says. “So we have access to a bit of Mexico here.”Almost 40% of Irvine residents are Asian, about 10% are Hispanic, and around 2% are African-American, according to Irvine’s website.

Even though the family doesn’t have plans to leave Irvine, Armando and Thelma say that if their sons, now 26 and 23 years old, were to relocate to another city, they would follow them to be close and provide a lending hand when they start their own families.

Edited by Maria Morales of People en Español.

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